El Fuero de Arévalo de 1261

Alfonso X el Sabio en 1256, confirma el 20 de Junio a los caballeros de Arévalo el "Fuero de los Excudos" y Sancho IV en 1287 otorga en un Cédula Real el "fuero de las Leyes" y otras concesiones, formando un cuerpo de privilegios que se llegaron a conocer durante mucho tiempo como "Fuero de Arévalo".

En 1261 el mismo rey prohíbe el ir armados a arevalenses y abulenses a la feria de Alba de Tormes, para evitar reyertas, confirmando así el intercambio comercial entre ambas ciudades.

Los s. XII y XIII, fueron de gran crecimiento y es el momento histórico donde surge esa maravillosa arquitectura mudéjar que es el sello arquitectónico tanto de la villa como de su tierra, formando ambas un foco de arte mudéjar, quizás el conjunto más importante de Castilla, que aún irradió sus modelos de arquitectura a poblaciones de comarcas limítrofes.

La villa era el centro neurálgico del territorio castellano y ofrecía gran seguridad por sus potentes defensas, las murallas recién ampliadas, con los focos naturales de sus ríos y el fabricado en la muralla sur.