Visitando la comarca: Ruta de las Reinas

La Ruta de las Reinas, propone la visita a las localidades de Arévalo, Madrigal de las Altas Torres, Medina del Campo, Tordesillas y Simancas. El objetivo de la ruta, es conocer los rincones y lugares donde dejaron sus huella tres reinas que la historia de España no olvida. La reina Isabel de Portugal, la reina Isabel la Católica y la reina Juana I de Castilla, conocida por Juana la Loca.

Mirando hacía su pasado por las tierras jalonadas de recuerdos de su infancia, nos encontramos con Arévalo, donde falleció en 1496, la reina Isabel de Portugal, reina de Castilla de 1447 a 1454 y madre de Isabel la Católica.

Arévalo y las Reinas

Protagonista en la historia de España, por su vínculo con los Trastámara y en especial con Isabel I de Castilla, a la que gustaba ser llamada “Señora de Arévalo”. Vivió toda su juventud en las Casas Reales que su padre Juan II tenía en Arévalo. La ciudad llegó a ser corte y centro de importantes intrigas políticas orientadas a conseguir la corona de Castilla.

El Jueves Santo de 1451 fue alumbrada en Madrigal de las Altas Torres Isabel la Católica, en el palacio de su padre, Juan II, convertido hoy en el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia.

El edificio conserva algunas estancias de la época, como la escalera regia de dos tramos opuestos, hecha en piedra y rematada por un artesanado mudéjar, la Sala de Cortés, el Salón de Embajadores, la Capilla Real y la alcoba donde fue alumbrada la reina. La visita al convento-palacio es un paseo por estancias de recias techumbres, casi siempre coronadas de bellos artesonados. Se cuenta además con el atractivo de poder disfrutar de importantes tallas, como la del bello Calvario atribuido a Juan de Juni e instalado en la capilla real; una Piedad regalada por Fernando el Católico a sus dos hijas monjas o una encantadora Virgen del Mar, de estilo borgoñón.

Se guardan documentos, objetos y mobiliario de la época, así como algunas piezas artísticas de gran interés, entre las que se encuentra un cuadro anónimo con los retratos de los Reyes y diversas obras de la Escuela de Berruguete y de Ribera.

En los rincones más insospechados de la villa de Arévalo asoman blasones, restos de palacetes, casas de noble abolengo o iglesias, como las de San Nicolás de Bari, lugar donde fue bautizada la Reina y cuya hermosa torre de 75 metros es la más alta de la provincia; la de Santa María o la ermita del Cristo de las Injurias, aneja al Real Hospital, cuya balconada se asoma, frente por frente del palacio, a la despejada plaza del Cristo.

Arévalo fue el lugar elegido por doña Isabel de Portugal para retirarse tras la muerte de su esposo, Juan II, y en consecuencia el lugar en el que transcurriría la mayor parte de la juventud de la infanta Isabel. Cuenta la leyenda que fue en el castillo gótico levantado sobre un promontorio a orillas del Adaja donde Isabel de Portugal comenzaría a notar los primeros síntomas de un delirio que degeneró en locura y que más tarde asomaría trágicamente de nuevo en la figura de doña Juana la Loca.

Otras localidades de la Ruta...

Medina del Campo

La Reina Isabel, ejerció el gobierno de Castilla, hace testamento y muere en 1504. Este hecho fundamental será imprescindible para entender el devenir de España. En su testamento Isabel deja el reino a su hija Juana, dejando dispuesto que seria el rey Fernando el que gobernaría en caso de enfermedad de Juana.

Medina fue ciudad mercantil por excelencia. Actualmente podemos admirar una serie de monumentos que atestiguan su pasado: Castillo de la Mota, soberbia fortaleza de ladrillo de las más grandes y mejor conservadas de la región, que presume de contar con la torre del homenaje más alta de Castilla y León. El actual castillo data de los siglos XIII y XIV, con importantes obras realizadas por los Reyes Católicos en el siglo XV.

Otros monumentos de interés: Palacio de las Dueñas, La Colegiata de San Antolín, iglesias de San Miguel, y de Santiago, Santa María la Real, Santa Clara de Santiago, Hospital de Simón Ruiz, Convento de la Magdalena, La Casa Blanca, son otras de las tantas obras que posee esta villa como testimonio de su abolengo.

Tordesillas

Asentada en un pequeño escarpe sobre el Duero y a sus pies altiva y señorial la vega, donde destacan las masas verdes de su arbolado, pinares fundamentalmente. La belleza de sus monumentos y su enclave fueron admirados por continuos viajeros.

Tordesillas es nuestra tercera cita fundamental en la Ruta de las Reinas, todas ellas hijas, madres, abuelas y reinas en tierras de Castilla.

Recordemos el camino ya andado en el devenir histórico de estas mujeres, en primer lugar Isabel la Portuguesa, en Arévalo, madre de Isabel La Católica y abuela de Juana "La Loca" después Isabel La Católica, en Medina , madre de Doña Juana I de Castilla, que fue reina durante cincuenta y un años, desde 1504 en que su madre testó en su favor hasta el día de su muerte .

El Real Monasterio de Santa Clara, perteneciente a Patrimonio Nacional, fue declarado Bien de Interés Cultural el 3 de junio de 1931. Fundado en el 1363 por las hijas de Pedro el Cruel; el convento se incorpora al antiguo palacio real, una de las joyas más interesantes del mudéjar. Todo él es un extraordinario mundo de los diferentes estilos artísticos, que los amantes del arte no deberían dejar de descubrir y de saborear. Las estancias que más interesarán al visitante son el patio árabe (siglos X-XI), los baños - espléndida creación morisca, única en su género -, el Salón Dorado. La iglesia se construye en la segunda mitad del siglo XIV, de estilo gótico, amalgama todos los estilos; posee un artesonado mudéjar recubierto de oro, la sacristía es un salón mudéjar con influencias bizantinas .

Otros monumentos de Tordesillas son: la Plaza Mayor, el puente, la muralla, iglesias de Santa María, San Pedro, San Juan, Iglesia Museo de San Antolín, Convento de San Francisco, Hospital de Mater Dei, las Casas y Museo del Tratado de Tordesillas, donde los Reyes Católicos pactaron con los reyes de Portugal la línea de demarcación de los mares y tierras de América.

Simancas

Villa llamada por los romanos "Septimancas", con mirador sobre el Pisuerga. Deseada y admirada por investigadores, pues las entrañas de su Castillo, actual archivo guarda secretos silenciados por el paso del tiempo. Fue construido en el siglo XV por los Almirantes de Castilla, cedido luego a la Corona, sucesivos monarcas lo reforman y adaptan a través del innovador diseño y la ejecución efectuados por el arquitecto Juan de Herrera, para albergar el Archivo General de Simancas, uno de los más importantes de Europa. Es simultáneamente, joya documental y arquitectónica.