Gastronomía típica

Amplia oferta gastronómica en restaurantes y mesones, para todos los gustos. Arévalo es internacionalmente conocido por el rey de los asados, el cochinillo, popularmente conocido como tostón.

Arévalo se conoce fuera de sus fronteras por este suculento plato pues en ningún otro lugar adquiere un grado de ternura y churrascamiento semejantes y con una ausencia de grasa similar. La mayoría de los restaurantes comparten el mismo asador, en los hornos de los panaderos, si bien algunos se han desmarcado asando en sus propios hornos los cochinillos. Son asadores de adobe o ladrillo, con una chimenea de campana y enrojados a base de ramera del pinar, tomillo y otras plantas olorosas. De ahí su toque inigualable ya desde su preparación inicial.

El secreto del cochinillo de Arévalo radica no sólo en sus hornos de cocción, sino también, y como no podía ser de otra manera, en su materia prima. El tostón no llega a cumplir tres semanas de vida y proceden de aldeas cercanas de labradores y molineros con un excelente pienso para alimentarlos. Su tratamiento una vez asados da el último toque . Se acomoda en un recipiente de barro y el hornero pinta suavemente la corteza con un poco de moje compuesto por manteca, ajos machacados, un poco de sal y algo de vinagre de buen vino.

Aunque la fama la acapara el tostón, recordemos que estamos en la zona de los asados y no menos sabroso resulta el lechazo.

Muy recomendable resulta la deliciosa Sopa Castellana o de Ajo tomada como entrante y preludio una buena comida.

Entre los platos caseros destaca el cocido Castellano, con los exquisitos garbanzos de Arévalo. Las viandas de "la matanza", son otro atractivo por sí mismas, o acompañando a nuestras extraordinarias alubias y pipos. Deleitosos menudillos entre los que destacamos los gelatinosos morros y sabrosos callos.

En la otoñada no es nada despreciable el valor gastronómico que representa el delicioso nícalo, del que ahí distinguimos el de pinar albar y el de negral, algo más fino el primero. También de temporada, gran variedad de setas en prados y riveras.

Entre los postres, buen queso de oveja de Palacios, dulces como los hojaldrados o "Jesuitas", mantecadas, empiñonados...

¿Quiere conocer los secretos de la cocina arevalense? Aquí les mostramos dos recetas típicas castellanas: