Murallas y Arco de Alcocer

MURALLAS Y ARCO DEL ALCOCER

Las Murallas limitan con el Arrabal por el sur, en un tramo más o menos recto desde el castillejo de San José en el Adaja, hasta el San Juan en el Arevalillo, que luego se amolda a la forma natural del promontorio por las cuestas de los ríos, sus fosos naturales, para unirse al castillo, al norte de la población.

Con un perímetro aproximado de 1630 m. y una superficie de 20 hectáreas, sus obras duraron muchos años, quizás hasta finales del siglo XII, si bien las reformas se sucedieron a lo largo de la historia. Debió de tener cinco puertas y un par de portillos, algunas de ellas con puente levadizo.

En cuanto a su fisionomía, tiene dos partes claramente diferenciadas. Los lienzos del promontorio de los ríos, son irregulares en su trazado, adaptándose al terreno, menos altos por la profundidad de los escarpes y de la mampostería, con alguna torre sin regularidad en su disposición. Es la zona más deteriorada.

El lienzo sur, es más regular en su trazado, con torres cuadradas de poco saliente, almenadas y dispuestas cada treinta metros aproximadamente. Es obra mudéjar con esquinales y rafas de ladrillo, y mampostería de la piedra caliza dura característica de las piedras locales.

La puerta del Alcocer, era la principal y la única que se conserva. Consta de un potente torreón con sucesivos arcos apuntados que, a modo de túnel, nos conduce a la plaza del El Real. Su fachada, es un gran arco de triple archivolta recuadrada en alfiz y con el característico friso de esquinillas.